IRINEO
FILALETEO
La vida y obra de Ireneo Filaleteo constituyen una
paradoja poco menos que indescifrable. En el prefacio de “La entrada al
palacio cerrado del rey”, nuestro autor se declara adepto inglés de
nacimiento y deseando ocultar su identidad bajo el seudónimo de Filaleteo. Su
nacionalidad queda confirmada por el último capítulo del
INTROITUS “Firmo con el nombre de Ireneo Filaleteo”, inglés de
nacimiento, habitante del universo”
Se sabe que Newton poseía un ejemplar de la edición
inglesa del INTROITUS. Con todo ello vemos que no sólo es un misterio la
identidad de nuestro autor, sino también sus obras y su vida.
Su vida, no es menos inquietante; ya desde muy joven
Filaleteo es un personaje errante que lleva una vida agitada y llena de
aventuras. Se sabe con certeza que estuvo en América donde se hacía llamar Dr
zheil y que en l.636 estuvo en Holanda utilizando el nombre de Carnobio. Como él
mismo nos dice en su introitus, se vio obligado a ocultar su verdadera
identidad, para evitar envidias y persecuciones, vivió durante algún tiempo en
Francia y aunque se ignoran las fechas exactas de su permanencia en ese país,
vemos que el INTROITUS demuestra un profundo conocimiento de las obras de
algunos autores franceses como Nicolás Flamel o Jean D’Espagnet. Como muchos
adeptos, especialmente el Cosmopolita, si Filaleteo tuvo que esconderse
fue debido a la avidez y la codicia de sus contemporáneos. Anduvo errante de
nación en nación sin poder instalarse definitivamente en ningún lugar, por
razones de seguridad.
Firmó sus obras y se dio a conocer con un seudónimo
“Iraeneus Philaletha” “Iraeneus” significa en griego “el pacifico” y
“philaletha” “amigo de la verdad”.Se ha dicho que Filaleteo
en el transcurso de una transmutación pública, quien convirtió a Van
Helmont a la Filosofía Hermética. Dos de las transmutaciones que han pasado a
la historia, la realizado por el propio Van Helmont y la de Helvetius parecen
haber sido efectuadas con polvo de proyección entregado a estos dos sabios por
discípulos de Filaleteo.
Michel Fastius que editó también el introitus,
afirma haber conocido a varios ingleses que mantenían correspondencia con
Filaleteo. Uno de ellos sería Robert Boyle el famoso químico y físico discípulo
de Bacon que al parecer no sólo estuvo en correspondencia con él sino que gozó
también de su amistad personal. Es interesante observar que Boyle nació en
l.691 es decir 24 años después de la 1º edición del introitus cuando según
los cálculos de Lenglet du Fresnoy, Filaleteo contaría 79 años. Si
posteriormente existió una relación de amistad entre estos dos personajes,
tendríamos que admitir que nuestro autor constituye un caso extraordinario de
longevidad.
En la opinión de los autores que le siguieron,
especialmente FULCANELLI, el introitus no es sólo la obra más importante de
Filaleteo, sino la más sistemática, completa y sabia de las obras que la
alquimia ha producido y Filaleteo el ejemplo del verdadero adepto.
LA ENTRADA ABIERTA AL PALACIO CERRADO DEL REY
Habiendo alcanzado yo Filaleteo, filósofo anónimo,
los arcanos de la medicina, de la química, y de la física, he decidido
componer este pequeño tratado en el año 1645 de la redención del mundo y el
trigésimo tercero de mi edad, a fin de pagar lo que debo a los hijos del arte y
para tender la mano a aquellos que se han extraviado en el laberinto del error,
para que los adeptos me vean como su par y su hermano. En cuanto a aquellos que
han sido seducidos por los vanos discursos de los sofistas, reconozcan y sigan
la luz, gracias a la cual regresarán sin peligro. Presagio en verdad que no
pocos serán alumbrados por mis trabajos.
No son en modo alguno fábulas, sino experiencias
reales que he visto, hecho y conocido; el adepto lo inferirá fácilmente
leyendo estas páginas, por ello, escribiéndolas para el bien del prójimo, me
basta con declarar que nunca nadie ha hablado de este arte tan claramente como
yo: ciertamente mi pluma ha dudado a menudo en escribirlo todo deseoso que
estaba por esconder la verdad bajo la máscara de la envidia.
Pero Dios, sólo él conoce los corazones, me
obligaba y no he podido resistirle, sólo a él sea la gloria en los siglos.
Por lo que concluyo que indudablemente, muchos en
esta última edad del mundo, tendrán la dicha de poseer este secreto; pues he
escrito lealmente, no dejando al estudioso principiante ninguna duda por
satisfacer plenamente, y se que muchos como yo poseen este secreto y estoy
persuadido de que hay muchos otros más con los que próximamente entraré en
una familiar y cotidiana comunicación.
Que me crea aquél que quiera, que me desapruebe aquél
que pueda, que se me censure incluso, si alguien lo desea, sólo se irá a parar
a una profunda ignorancia. Los espíritus demasiado sutiles, declaro, sueñan
quimeras, pero el diligente hallará la verdad siguiendo la vía simple de la
naturaleza...
Así pues, se ve que todo el secreto consiste en el
mercurio del cual el filósofo dice “en el mercurio se encuentra todo lo que
buscan los sabios”.Respecto a ello Geber declara “alabado sea el altísimo
que ha creado a nuestro mercurio y que le ha dado una naturaleza que lo
sobrepasa todo”
No creas que
en efecto, esta ciencia haya llegado a ninguno de nosotros por casualidad o por
una imaginación fortuita como lo cree estúpidamente el vulgo ignorante,
alcanzar la verdad nos ha costado un trabajo largo y pesado, hemos pasado muchas
noches sin dormir, muchos sudores y penas. Por eso tú, estudioso principiante,
has de saber con certeza, que sin esfuerzo y sin trabajo no llevarás a cabo
nada ni podrás operar al principio y ciertamente no hay trabajo tan fácil que
pueda considerarse como un juego o una recreación y que conduzca al fin tan
buscado.
Al contrario, como dice Hermes, ninguna inspiración,
ni trabajo deben ahorrarse, de otro modo lo que el sabio ha predicho en parábolas
se verificará a saber, que los deseos del perezoso lo harán perecer. Esto es
lo que ha hecho decir el autor del Secreto Hermético, que el primer trabajo es
un trabajo de Hércules.
Se encuentra efectivamente en nuestros principios,
muchas superfluidades heterogéneas imposibles de reducir a la pureza y que hay
que purgar hasta el fondo, lo que es imposible de hacer si se ignora la teoría
de nuestros secretos. Una vez conocido este método, se requiere aún un gran
trabajo, tanto que como dice el filósofo, varios abandonan la obra inacabada a
causa de las terribles dificultades.
Debemos dar a Dios eterna acción de gracias por
habernos mostrado estos arcanos de la naturaleza que ha escondido a los ojos de
la mayoría. Descubriré pues, fiel y gratuitamente a los demás buscadores lo
que me ha sido dado gratuitamente por este supremo dador.
Finalmente, ojalá que el oro y la plata, estos ídolos
que el mundo entero ha adorado hasta ahora, fueran de tan poco valor como el
estiércol, entonces nosotros que somos duchos en este arte, no estaríamos
obligados a escondernos, nosotros que nos creemos ya cargados de la misma
maldición de Caín (llorando y suspirando) casi parece que estemos apartados de
la faz del señor y de la dulce sociedad de nuestros amigos, de la que disfrutábamos
antaño sin temor.
Ahora vivimos verdaderamente agitados como si estuviéramos
asediados por las furias y no podemos creernos seguros por algún tiempo en
ninguna parte, gimiendo y repitiendo a menudo la lamentación de Caín a Dios:
“cualquiera que me hallare me matará”. No habiendo osado tomar el cuidado
de nuestra familia, erramos vagabundos de nación en nación sin obtener ninguna
morada segura. y aunque lo poseemos todo, debemos contentarnos con poco.
Muchos creen siendo extraños a este arte, que si lo
poseyeran harían esto u esto otro, es lo que nosotros creíamos antaño, pero
vueltos prudentes por los peligros, hemos escogido un método más secreto.
Cualquiera que ha escapado a un peligro de muerte inminente se volverá,
ciertamente, creedme más sabio para el resto de sus días.
He encontrado al mundo en un estado tan corrompido,
que no se encuentra prácticamente nadie entre los que se dan una imagen de
hombre honesto o que anuncian su amor al bien común, en quien la finalidad
personal última no sea un interés sórdido e indigno; y ningún mortal puede
hace nada en la soledad ni siquiera obras de caridad y misericordia sin poner en
peligro su vida. Lo he experimentado hace poco tiempo en el extranjero: había
dado un remedio a unos enfermos afligidos de miserias corporales y abandonados
por todos y por milagro recobraron la salud, enseguida empezaron a murmurar que
era por el elixir de los sabios, hasta tal punto que he sufrido a veces los
peores disgustos; obligado a disfrazarme, a afeitarme la cabeza y llevar una
peluca, a utilizar otro nombre y a huir por la noche, pues de otro modo habría
ciado en manos de los malvados que me acechaban a causa de su detestable sed de
oro.
En efecto algunos dicen”:Si yo poseyera estos
secretos me comportaría de otro modo”,que sepan, sin embargo lo penoso que es
para las personas de espíritu el convivir con imbéciles, pues las personas de
espíritu son astutas, sutiles, perspicaces, tienen los ojos de Argos. Si hablara con alguno de los que creen
esto de si mismos (que harían tal o cual cosa si poseyeran la piedra) le diría:
“Eres el amigo de un adepto”, enseguida se pondría a reflexionar y me
respondería:”Esto es imposible, me habría dado cuenta, vivo tan
familiarmente con él, que lo habría notado”,tú, que piensas esto de ti
mismo ¿no crees que los demás tienen una perspicacia igual a la tuya para
darse cuenta de quien eres?
Desdeño el oro y la plata con lo que todo
se aprecia y que no sirven mas que para la pompa y la vanidad del mundo, pero es
inútil hablar lo que hemos visto, tocado y elaborado, lo que tenemos y
conocemos, lo declaramos solamente movidos por la compasión que sentimos hacia
los buscadores y la indignación hacia el oro, la plata y las piedras preciosas.
Creo y espero que dentro de pocos años el dinero será
como las escorias y que este sustento se desmoronará en ruinas, el pueblo
delira y las naciones insensatas toman por Dios a ese peso inútil.
Conozco a varios que poseen el arte y conocen sus
verdaderas llaves, todos ellos desean el más estricto silencio. Ten por seguro,
estudioso aprendiz, que de toda la obra de la piedra, sólo permanece escondido
el régimen, del que el filósofo ha dicho esta verdad: “Aquél que tendrá su
conocimiento científico, será honrado por los príncipes y magnates de la
tierra, y de buena fe te juro que si este fuera expuesto abiertamente, los
mismos necios se burlarían de este arte.
Aquél que ha realizado una sola vez este arte,
gracias a la bendición de Dios, no sé que puede desear en este mundo sino
poder servir a Dios sin distracción al amparo de todos los engaños y falacias
de los hombres, ¡que cosa vana sería anhelar la vulgar pompa exterior!,por el
contrario, no es esto lo que tienta el corazón de aquellos que están versados
en este arte, pues mas bien la rechazan y condenan.
Aquél que ha sido beatificado por Dios con este
talento, le están abiertos otros campos de voluptuosidad que son mucho más
dignos que la admiración popular.
1º-
primero, si viviera 1000 años y alimentara cotidianamente a un millón de
hombres, no le faltaría nunca nada, ya que podría multiplicar la piedra a su
gusto, tanto en calidad como en cantidad.
De modo que este hombre si fuera un adepto, si lo
deseara, podría tener todos los metales en oro o
en plata verdaderos.
2º
posee una medicina universal tanto para la prolongación de la vida, como
para curar todas las enfermedades del mundo entero.
Aquél que goza de este talento, le aconsejo lo
utilice para el honor de Dios y la utilidad del prójimo,
para que no
aparezca como ingrato a los ojos de Dios que le ha confiado este don precioso.
Esta obra fue empezada en el año 1645 y acabada por
mi, que he declarado abiertamente estos arcanos, sin buscar aplausos sino
deseando ayudar como un amigo y hermano a aquellos que se interesan sinceramente
por este arte oculto, firmo IRENEO FILALETEO, inglés de nacimiento, habitante
del universo...
(Extracto del libro “La entrada abierta al palacio cerrado del rey” del mismo autor) (Ediciones Obelisco)
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