V La iniciación
Como todo método que conduce a la plena realización del Ser, la alquimia se basa en una iniciación. No hay diferencia alguna entre el nacimiento eterno, la reintegración y el descubrimiento de la piedra filosofal.
Los
misterios iniciáticos se establecieron con el fin de nacer a una nueva vida...[1]
Aquellas
almas que estando en la búsqueda de su Dios interior no se conformaban con las
enseñanzas dogmáticas e impositoras establecidas, vislumbraron la posibilidad
de entrar en el camino de la iniciación, donde se interrogaban sobre cuestiones
metafísicas, propias de inquietos investigadores, sin miedo a un castigo, ni a
una condena en los infiernos, impulsados con la sed de búsqueda que trasciende
el escepticismo y el materialismo. La iniciación siempre estuvo abierta dentro
del marco esotérico.
Todos
los libros sagrados hablan para iniciados, así como las grandes catedrales, que
fueron construidas por y para iniciados, ellos podían ver en donde
aparentemente no había nada...
![]() |
Las catedrales góticas tienen su fachada construida según las líneas esenciales del símbolo alquímico del espíritu, y su plano calcado de la huella de la cruz redentora. Todas presentan, en el interior, esos atrevidos cruceros de ojivas cuya invención corresponde propiamente a los frimasones, constructores esclarecidos de la Edad Media. De tal manera, que los fieles se hallan, en los templos medievales, colocados entre dos cruces, una inferior y terrestre y la otra superior y celeste, hacia la que aspiran, pero que sus miradas tan sólo no les permiten alcanzar. De esta manera nos ha ilustrado Fulcanelli. Sobre las construcciones iniciaticas que fueron expuestas de manera pública, pero a la vez escondían los secretos más buscados para quien no era capaz de someterse a las reglas de los constructores... |
Toda
Obra sagrada tiene varias interpretaciones, una la del iniciado, que conoce los
misterios, y otra la del ignorante que observa el dedo, pero nunca mira hacia
donde señala.
Hemos
dicho que la iniciación es el nacimiento o comienzo a una nueva vida, se nace a
una nueva espiritualidad, pero antes de que exista un nacimiento tiene que haber
una muerte, en este caso del ignorante, mejor diremos de la ignorancia, para dar
luz entonces al Neófito.
Así
se le preguntó al Maestro Samael, ¿Es cierto que uno pasa las primeras
iniciaciones inconscientemente? Y respondiendo dijo: Son las primeras
iniciaciones de Misterios Menores, son el sendero probatorio, lo fundamental en
nosotros son las grandes iniciaciones, de Misterios Mayores, el trabajo en la
Gran Obra.
Por
otro lado nos dice Fulcanelli: El día de Ramos o de Pascua Florida,
los alquimistas tienen costumbre de emprender su Gran Obra.
El
autor de la fuente de los enamorados de la ciencia, realiza un homenaje a la
naturaleza, y dice así:
Esta fuente de
valor
Es de una Dama
de honor
Que Naturaleza
es llamada
Y que debe ser muy honrada.
|
|
En los misterios de Eleusis existían bailes
al desnudo y cosas inefables. La Magia sexual era la base fundamental de
esos misterios. Entonces nadie pensaba en porquerías, porque el sexo era
profundamente venerado. Los iniciados saben que en el sexo trabaja el
Tercer Logos.
En allende la noche de los siglos, los iniciados recuerdan todavía a Mitra entre los Parsis, Eleusis, Samotracia, Lemmos, Efeso, etc., entre los Griegos. Formidables fueron los colegios iniciáticos de Bibractis y Alexis entre los Galos Druidas. Inefables e indescriptibles por su belleza y esplendor resultaron los misterios de Helio polis en Siria; Tara en Irlanda, etc., etc., etc. Los Druidas sacerdotes de los Celtas, practicaban al decir de Plinio, la magia y los misterios en sus cavernas, según comprueban también César y Pomponio Mela. |
Los
austeros y sublimes Hierofantes Druidas, coronados de roble, se reunían
solemnes bajo la pálida luz de la luna, para celebrar sus Misterios Mayores,
especialmente en la Pascua de primavera, cuando la vida resucita pujante y
gloriosa.
Los
colegios iniciáticos se cerraron en oriente con la barbarie militar de
Alejandro y en el occidente con la violencia Romana. La ciudad de la Cote d´or
, junto a St. Reine, fue
ciertamente la tumba para la iniciación Druídica, todos los Maestros y Sibilas
fueron vilmente degollados por las hordas sanguinarias de Roma, sin consideración
alguna.
Igual
suerte fatal y dolorosa cupieron a Bibractis, la émula gloriosa de Menfis y
siguieron en número de víctimas Atenas y Roma cuyo colegio iniciático contaba
con 40.000 alumnos...
Los
misterios de Eleusis aún existen todavía secretamente. El gran iniciado Báltico,
Von Uxkul es uno de los más exaltados iniciados de esa escuela.
Nuestro
sueño y ceguera se manifiesta, ya que la confusión, es muy grande y el camino
a seguir es oscuro..., debemos retirarnos o mejor dijéramos apartarnos de
nuestra actual visión de las cosas, para poder apreciar con más claridad los
procesos que tenemos que comprender en nuestra actual manera de vivir.
No
es suficiente con llegar al punto de partida, hay que emprender una ruta segura
y por ello no menos difícil, ya que la perfección y la coronación de la
victoria implican superación, comprensión, aceptación y sobre todo decisión
así como una firme determinación a terminar lo que se ha iniciado, sabiendo
que no hay paso atrás, pues de nada nos sirve comer lo que ya hemos vomitado.
Una
vez que nos hemos decidido a entrar en el interior de nuestra tierra filosofal,
tendremos que ahondar en nosotros mismos, comprendiendo todos los procesos
mentales, así como emocionales, para llegar a la aceptación de nuestra
realidad, y no estar viviendo bajo el prisma de la ilusión, que nos impida
conocer las cosas tal como son.
Conozcamos
los procesos alquímicos antes de llegar a trabajar en la cámara nupcial, de lo
contrario estaríamos operando a ciegas.
La
calcinación (1), implica someter a uno o varios minerales a un calor muy
elevado para que se desprenda el agua, y las sustancias volátiles.
Es
necesario que nuestros términos de expresión sean acordes a la terminología
alquímica, con el fin de que el buscador, empiece a reflexionar en los términos
propios de quien inicia un trabajo de tipo superior, y cómo pueden ser
aplicados en nuestra vida.
De
seguro encontrará la respuesta en toda ésta Obra, si el lector es perseverante
y tiene sinceros anhelos de encontrar el puzzle finalmente terminado.
La
sublimación (2), no es más que el paso directo de un cuerpo del estado sólido
al estado gaseoso, por la acción del calor.
La
solución (3), es el líquido homogéneo resultante de la disolución, de
cualquier sustancia.
La
putrefacción (4), es el proceso de descomposición.
La
destilación (5), es la operación que tiene por objeto aislar por medio de la
evaporización y la inmediata condensación, los componentes volátiles de una
mezcla líquida, obteniéndose el agua destilada libre de impurezas.
La
coagulación (6), es el resultado de la solidificación de una sustancia
albuminosa.
La
tintura (7), es la acción de teñir, configurándose la obra en los colores clásicos
de la alquimia: negro, blanco, amarillo y rojo o púrpura.
Estos
siete escalones o procesos, son los que el iniciado debe pasar, para así
emprender en la cámara real la fijación, bajo la dirección del Ave Fénix,
que renace de sus propias cenizas, cada vez más poderosa.
Los
alquimistas han denominado a su materia, el libro, porque su textura cristalina
y laminosa está formada por hojitas superpuestas, como las páginas de un
libro.
Es
muy común ver a los iniciados en este arte, con un libro cerrado, éste es el
equipaje que portan con fervor, cuando parten rumbo a una nueva vida; ya que el
libro es símbolo de todos los cuerpos brutos. Así procediendo de manera
correcta se consigue el libro abierto, jeroglífico de la materia de la Obra...
Se cuenta que
Apuleyo viajó a la Tesalia en busca de la iniciación y allí encontró a una
sacerdotisa que se comprometió a enseñarlo, y le dijo que para recibir la
sabiduría esotérica, él tendría que tomar la forma de pájaro, y en
consecuencia le dio para tal efecto una pócima, que al tomarla Apuleyo en vez
de convertirlo en pájaro, lo convirtió en burro, y por donde quiera que andaba le daban de palos, lo maltrataban, lo cargaban de piedras y
con trabajos duros y pesados hasta que al fin cansado de vagar y de sufrir, se
sumergió siete veces al mar Egeo y después de esas siete sumergidas, se le
apareció la sacerdotisa y lanzándole un manojo de rosas le dijo; que comiera
de ellas para que readquiriera su antigua forma humana mientras llegaba el
iniciador, para iniciarlo e instruirlo en los grandes misterios de la vida.
Apuleyo así lo hizo y quedó instantáneamente convertido en hombre...
En
este relato podemos comprobar una vez más el trabajo síntesis a realizar; no
es posible ser iniciado sin el elemento femenino o masculino, así como sin la
participación del Espíritu Santo, representado como paloma, pájaro o ave
voladora. Hay que dominar la mente representada por el burro, Jesús el Cristo
entró en la Jerusalén Celestial, montado sobre un asno, por lo tanto, haciendo
clara alusión a su dominio sobre la mente, ya que el burro es un animal terco,
como la mente, y hay que doblegarlo completamente. Por otra parte, el mar
representa a las aguas espermáticas, aguas que hay que mantenerlas tranquilas
fuera de toda pasión o tempestad. Y la Rosa al Cristo, flor esotérica por
excelencia, representada por los Gnósticos Rosa Cruces
en el centro de la Cruz.
A
la alta iniciación no se llega con el intelecto sino con el corazón; y existen
verdaderos Maestros de la Fraternidad Blanca, que ni siquiera saben leer ni
escribir, y sin embargo, son grandes sabios iluminados, (así nos lo dice el M.
Samael Aun Weor)
El
fundador del Gran Colegio de iniciados (en los mundos internos), de la
Venerable
Logia Blanca es Sanat Kumara.
En
los sagrados templos del viejo Egipto de los faraones, cuando el recipiendario
esta a punto de sufrir las pruebas de la iniciación, un Maestro se acercaba a
él y le murmuraba al oído, esta frase misteriosa: ¡Acuérdate que Osiris es
un Dios negro!
La
montaña de los adeptos, o el templo de los alquimistas, es un lugar de
Calcinación;
Sublimación; Solución; Putrefacción; Destilación; Coagulación y Tintura.
Estos siete términos, ya fueron develados y los transcribimos a continuación:
1.
Calcinación: El mercurio recibe el fuego sagrado y se convierte en mercurio
azufrado o azufre mercurial.
2.
Sublimación: De aquí en adelante hay que redoblar la vigilancia, cuidando la
práctica, a fin de que no aparezca de nuevo la negrura, es decir, se debe
refinar mucho el acto amoroso, con el propósito de sublimar ésta naturaleza.
3.
Solución: El mercurio ya ha abandonado el color negro y se ha convertido en una
solución sagrada, lista para recibir el fuego.
4.
Putrefacción: Las aguas del alquimista son negras, simbolizadas por el cuervo
negro. En éste primer escalón, el aspirante solo tiene mercurio bruto.
5.
Destilación: Dentro de las doce fases de la Gran Obra, es el de las de mayor
importancia[2].
6.
Coagulación: En esta etapa, el mercurio azufrado coagula en nuestra anatomía
oculta, bajo la forma de cuerpos existenciales, primero el astral, luego el
mental y más tarde el causal.
7.
Tintura: La piedra filosofal o su acción sobre los metales viles.
El
V.M. Samael Aun Weor, a través de sus investigaciones ha aportado múltiples
datos a todos los estudiosos y practicantes de este arte, que en mayor o menor
medida hemos podido comprobar la veracidad de sus afirmaciones.
Incluso
nos aclara el término de “Imbibición” y dice así: Cuando los
jugos sexuales son asimilados por nuestro organismo después de retirarnos de la
hembra, decimos que hay imbibición.
Entendemos éste
termino de imbibición como transmutación.
Así
mismo otro insigne trabajador en la Gran Obra, en éste caso Morienus, utiliza
el término de “Imbibición” en la siguiente frase:
La ciencia de
nuestro magisterio es un todo comparable a la procreación del hombre.
Primeramente, el coito; en segundo lugar, la concepción; en tercero la imbibición;
el cuarto, el nacimiento; y en el quinto, la nutrición o alimentación.
Es
curioso como algunos alquimistas tuvieron acceso al Arcano. En el caso de
Raimundo Lulio, quien realizara la Gran obra, recibió la clave en el mundo
astral, y fue con esa llave maestra, como pudo trabajar a favor de su Dios
interior y de la humanidad.
![]() |
El alquimista es un obrero que trabajando en su propia construcción va pasando por distintas fases, todas ellas necesarias, mas permanecerá el tiempo más largo y difícil al inicio de la Obra. Esto a razón de que no se podría llegar a la culminación de la misma, si antes no se han ido poniendo unas bases firmes, que permitan sostener en pie todo el trabajo a realizar. |
Es
un trabajo fastidioso. El mismo Filaleteo lo proclama cuando dice: Nosotros,
que hemos trabajado y conocemos la operación, sabemos con certeza que no hay
labor más aburrida que la de nuestra primera preparación.
Por
eso Moriano advierte al rey Khalid, que numerosos sabios se lamentaban siempre
del fastidio que les causaba la Obra...
Es
necesario que la base sea siempre de piedra o roca viva (el sexo), si por el
contrario, edificamos sobre terreno blando o arenoso (teorías), no podría
soportar el peso del conocimiento y se hundirá en las profundidades de la
tierra, pero si la base es pétrea, no-solo sostendrá el trabajo en sí, sino
que le dará firmeza, consistencia y sobre todo durabilidad.
San Pedro hace alusión a la piedra, es decir al sexo. En su C. 2 V., del 6 al 9 dice:
Por lo cual
también contiene la escritura. He aquí pongo en Sión la principal piedra del
ángulo, escogida, preciosa, y a la que creyere en ella, no será confundido.
Ella es pues honor a vosotros que creéis, más para los desobedientes, la
piedra que los edificadores reprobaron esta fue hecha la cabeza del ángulo, y
piedra de tropiezo, y roca de escándalo a aquellos que tropiezan en la palabra,
siendo desobedientes, para lo cual fueron también ordenados. Más vosotros sois
linajes escogido real sacerdocio gente santa, pueblo adquirido, para que anunciéis
las virtudes de aquel que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.
En
el libro “La gloria del Mundo o la tabla del Paraíso” de Roberto Valensis,
encontramos una referencia a la piedra muy interesante, y dice así Ethelius:
“Calienta
nuestra Piedra hasta que brille como el mármol pulido; entonces se convierte en
una Piedra mística y grande, ya que el azufre añadido al azufre la conserva dé
acuerdo con su salud.”
Esto
quiere decir que cuando lo húmedo y lo seco se han separado, lo seco que
permanece en el fondo, y que se llama nuestra Piedra, es tan negro como un
cuervo.
Este
seco debe someterse a la cocción de nuestra agua, que había sido separada,
hasta que pierda su negrura y se convierta en blanco como el mármol pulido.
Entonces
es la Piedra mística o secreta porque se encuentra en un lugar secreto, en una
sustancia universalmente despreciada, en la que nadie se le ocurriría
buscar el mayor tesoro de este mundo. Bien pudiera llamarse entonces la
piedra oculta.
Esta
obra que el iniciado emprende es una obra real, no es un pensamiento o una teoría
y mucho menos, una distracción de la mente.
Es
la construcción de su mismo Templo, el iniciado partiendo simbólicamente de peón,
pasa por todos los puestos de la Obra, hasta llegar finalmente a convertirse en
Arquitecto.
Recordamos
a los Templarios como constructores de Catedrales, que no eran otra cosa más
que la manifestación física de su propio trabajo interior, la creación y
construcción de la Catedral del Alma, obra tanto interna como externa. La
piedra sustituye al pergamino, y la ornamentación esculpida, acude en ayuda de
la impresión prohibida, ya que en 1537 Francisco I prohibió el uso de la
imprenta. Por tal motivo se empezaron a plasmar las grandes cátedras en piedra,
bajo las formas de Iglesias o Catedrales. Donde se podía seguir estudiando la vía
de la autorrealización del hombre, teniendo presente todas las dificultades que
tal trabajo implica, simbolizado por las gárgolas.
Fulcanelli,
escribió el libro de “Las Moradas Filosofales”, en donde se habla de una
manera muy amplia sobre el proceso alquímico, que debe seguir
quien se inicia en esta ciencia transmutatoria. Haciendo referencia a las
iniciaciones, Fulcanelli las denomina: “Corporeizar los espíritus” y a la
Cristificación: “Reanimar las corporeizaciones”
Una
vez más podemos comprobar, que se pueden utilizar distintos nombres para hacer
alusión a una misma cosa, así que el término no es lo que da valor, sino la
enseñanza o el trabajo que implica una actitud a Desarrollar.
![]() |
Krum
Heller (Maestro Huiracocha), en su libro
“Rosa Esotérica” habla sobre la piedra, y dice así: Tú
tienes una piedra..., ¿no lo sabías? Sí, mira, en los bajos fondos de
ti mismo..., es tosca e imperfecta, ¿verdad? Pues hazle saltar las
primeras lascas para irla moldeando, pero... Hazlo con cuidado, con
Amor... Que en la piedra que tocas, está la Rosa, el tesoro de tu propia
Alma.
|
Y
Sta. Teresa de Jesús, añade en sus “Moradas Filosófales”:
Hermanas mías, alto a pedir al Señor que pues en alguna manera podemos gozar
del cielo en la tierra, nos muestre el camino y dé fuerzas en el alma para
cavar hasta hallar a este tesoro escondido, pues es verdad que lo hay en
nosotras mismas.
En occidente
también llamáis a ese camino la vía de Pedro, con todo lo que esto supone; en
toda época fue el de las Iglesias reveladas, temporales, barridas regularmente
según las necesidades. Esta sentencia la dictaban A. Y D. Meurois-Givaudan
en su obra el “Viaje a Shambhala”
Quienes
a menudo “despiertan” (entiéndase como el que siente inquietudes
espirituales) y empiezan a buscar,
desprecian esta vía (la vía de Pedro) Hermanos: (nos dicen un miembro de la
Logia Blanca en la fuente arriba citada) No lo imitéis, haced
comprender sus razones. Hacen falta escultores para dar forma a la materia.
Su
tarea es un trabajo de fuerza; con frecuencia se hieren las manos, pero si se
entregan a ella es porque saben que la piedra bruta tiene algo hermoso, saben
que lleva en ella, en su ganga, la imagen que el Divino ya ha sugerido en ella.
Así actúa el corazón de carne.
Es
un músculo y vibra en la frecuencia de los cuerpos densos. En él se genera
toda la energía Roja, la fuerza vital, sabréis por qué...
En
el versículo 56 del Tao te king o Tao te Ching[3]
leemos lo siguiente:
El que sabe no
habla,
El
que habla no sabe.
Cerrar
las puertas,
Suavizar las
asperezas,
No abrir la
boca,
Desenredar sus
trabas,
Atenuar el
brillo,
Unirse con el
polvo.
Así se llega
a la misteriosa
Unión con el
Tao.
(A esto se
llama armonizar la propia luz.
Ahí reside la
identidad misteriosa.)
En ella no se
puede
Estar ni cerca
ni lejos.
No se puede
sufrir
Perjuicio ni
beneficio.
No se puede
ser Honrado ni humillado.
Por eso es
considerada
El Tesoro más
valioso del mundo.
Jesús
en el apócrifo de Tomás ha dicho: Yo soy la luz que está sobre
todos ellos. Yo soy el Todo; el Todo ha salido de mí, y el Todo ha llegado.
Hendid la madera, yo estoy allí, levantad la piedra y me encontraréis allí.
El
término de “Piedra Filosofal” significa, según la lengua sagrada, Piedra
que lleva el signo del Sol. Ahora bien, este signo Solar viene caracterizado por
el color rojo, el cual puede variar de intensidad.
Un
viejo alquimista dice: Lo que nosotros perseguimos con todos los filósofos,
no es la unión de un cuerpo y un espíritu metálicos, sino la condensación,
la aglomeración de este espíritu en un envoltorio coherente, tenaz y
refractario, capaz de arroparlo, de impregnar todas sus partes y de asegurarle
una protección eficaz.
Esta alma, espíritu o fuego reunido, (debidamente mezclado con Venus Lucifer), concentrado y coagulado en la más pura, más resistente y más perfecta de las materias terrestres es lo que llamamos nuestra piedra.
Y
podemos certificar que toda empresa que no tenga este espíritu por guía y esta
materia por base, jamás conducirá a la meta propuesta.
Transcribimos
el texto auténtico de Wolfram de Eschembach, relativo a la Piedra y a la
fraternidad[4]
que la custodia:
Esos héroes
están animados por una Piedra.
¿No conocéis
su augusta y pura esencia?
Se llama lápiz
electrix, (magnes)
Por ella puede
realizarse toda maravilla, (magia)
Ella, cual el
Fénix que se precipita en las llamas,
Renace de sus
propias cenizas,
Pues que en
las mismas llamas remoza su plumaje
Y brilla
rejuvenecida más bella que antes.
Su poder es
tal, que cualquier hombre, por infeliz que en su estado fuera, si contempla esta
Piedra, en vez de morir como los demás ya no conoce la edad, ni por su color,
ni por su rostro; y sea hombre o mujer gozará de la dicha inefable de
contemplar la Piedra por más de doscientos años.
Así
mismo Mechardus, dijo: Si nuestra Piedra no es puesta en la Matriz de
la hembra, a fin de que sea nutrida, no crecerá.
Ahora bien esa matriz de la hembra de que habla Mechardus, es nuestra Tierra Madre, nuestro propio organismo humano (nos aclara el M. Samel).
Responde
Mefistófeles en el segundo Fausto: Te pareces al espíritu que
concibes; ¡Ay de quien no conciba más que un espíritu petrificado y no una
Piedra Viva!
El
termino de “espíritu” se presta en muchas ocasiones a confusión, ya que es
utilizado tanto para describir a un ser Angelical o Divino, como para hacer
alusión a un ente maligno.
Tenemos
que tener en cuenta que la palabra “espíritu” puede describir perfectamente
ambas referencias, lo Divino o lo tenebroso, ya que espíritu en sí, no es otra
cosa que una sustancia inmaterial, por lo tanto algo que se opone a lo material
y que podemos considerarlo obviamente, como metafísico.
Así
que debemos ver el contexto de la frase para tener un concepto claro y preciso
de la alusión que se quiere hacer y así comprender el mensaje que el autor
quiere transmitir a sus lectores.
La
iniciación es un paso que muy pocos lo han dado, y en un futuro, seguirán
siendo minoría quienes estén dispuestos a lanzarse a nadar contra corriente.
Exige
la iniciación una actitud, en quien es iniciado, acorde a los estudios de orden
Superior; pues emanan de la Gran Fraternidad Solar, o de los Maestros Gnósticos
Masones, Rosacruces, etc., que viven en los Templos de la Logia Blanca.
El
Maestro Zanoni, le instruyó de labios a oído el Arcano al poeta francés
Cazotte, éste así pudo entrar en la iniciación.
Como
resultado de éste conocimiento Cazotte escribió el libro “ El diablo
amoroso” relacionado con los
trabajos propios del Arcano, y cabe decir que fue un gran profeta, cumpliéndose
sus profecías con exactitud.
Del
Conde Cagliostro, se comenta que fue un hombre de edad indescifrable, un
verdadero Maestro de la alquimia, que consiguió el elixir de la larga vida.
Este
insigne alquimista fue discípulo del Conde San Germán, Cagliostro, fabricaba
diamantes de un grado de pureza muy elevado, viajó por distintos países y
utilizó distintos nombres, como fueron, por ejemplo: Tis Chio; Milissa;
Belmonte; D´anna; Fénix; Pellegrini; Balsamo; Mesmer; Harut y Cagliostro.
Se
decía de él que no era bello, pero con una fisonomía perfecta y de mirada
sobrenatural.
Cagliostro
fue uno de los muchos alquimistas que sufrió la injusticia de la época, y es
aquí donde toma valor esa frase socrática que dice: “Más vale ser
víctima de una injusticia que cometerla”.
El
conde San Germán ya citado, tiene el don de lenguas, hablando por lo tanto,
todos los idiomas del mundo. Vive con su cuerpo físico en el Tibet y dirige la
política del mundo[5].
![]() |
Por
todo esto, el camino de la iniciación es solo para quienes tienen su
mirada puesta en lo más alto...
Desde las escuelas Esenias, pasando por las de Alejandría, las enseñanzas de Pitágoras, misterios Egipcios, Roma y sin olvidar la sabiduría de los pueblos Americanos, como Mayas, Incas, etc., todos han hecho alarde de las bondades que la filosofía de los iniciados les han entregado, supieron pasar de la forma al origen y no se quedaron hipnotizados por el fenómeno, como por desgracia, hemos sido víctimas los habitantes de esta época caduca y degenerada. |
No
queda otro medio para alcanzar la iniciación que trabajando en el laboratorio
interior. Con el fuego; simbolizado por el león. El aire; por el águila. Las
aguas; por el hombre. Y la tierra; por el toro.
Es
sabido por todos que a los cuatro Evangelistas; San Mateo, San Marcos, San Lucas
y San Juan, se les representa con los símbolos mencionados del Fuego, Aire, Águila
y Un ángel u hombre.
¿Será
casualidad o causalidad? O tal vez, ¿una consecuencia del exoterismo
cristiano?
Por otra parte, en Egipto, vemos a la Esfinge representada también por estos cuatro elementos.
Las
garras del León haciendo alusión al fuego; las pezuñas del Toro referencia de
la tierra; las alas del espíritu al elemento Aire y la cara del hombre el
elemento acuático.
Emblemas
que los iniciados de Egipto conocían perfectamente. Más sin embargo hoy en día
se sigue visitando estos centros, no como medio para cultivar el Espíritu, sino
más bien como un pasatiempo... “La Vida es Sueño” dice Calderón de la
Barca.
Siempre han existido escuelas exotéricas, así como cofradías de misterios, donde la iniciación era su objetivo primordial.
Han sido escuelas o asociaciones de hombres y mujeres que indagaron en silencio. La entrada a éstas reuniones era muy selecta, y solo después de haber probado que su anhelo más puro era conocer los misterios, les permitían participar y trabajar de manera vigilada, para que no se profanara el Arcano.
Escuchemos
el consejo de Karl Meagh para quienes se practiquen este Arcano: Cuando
en el período de la tensión muscular y antes de la inversión de la
corrientes, surge la sensación de la eyaculación inminente, el fluido seminal
será detenido echando la lengua tan atrás como sea posible y conteniendo la
respiración.
Se
recomienda (nos dice el M. Samael) también,
la concentración de los músculos del ano, como si se estuviera practicando el
ejercicio de concentración sobre el Muladhara Chacra.
Todo
esto con el fin de no verter una sola gota de nuestro preciado liquido seminal.
El
iniciado que osara derramar una sola gota de su vaso o copa, era sentenciado y
le caía el peso de la ley de la manera más contundente, sin miramientos ni
divagaciones, ley es ley y la ley
se cumple.
Encontramos
en una estela Maya la cruz “Tao” es decir, la cruz sin cabeza en forma de T,
que nos invita a la muerte o decapitación del ego, estos son
los defectos de tipo psicológicos que cargamos en nuestro interior y que
nos alejan de nuestro Real Ser.
Curiosamente esta misma cruz, portan los miembros de la Orden de los Franciscanos, pero una vez más, sin saber el verdadero significado, pues los hechos y las obras de la gran mayoría de éste grupo religioso, así nos hacen pensar.
Quien
era iniciado lo era para siempre y no se permitía dar un paso atrás. Una vez
en la logia no hay manera de salir. Siempre las iniciaciones han sido muy
secretas, pues quien las recibe es el Alma y no la personalidad.
El
extraordinario suplicio de Andrés, lleno de enigmas y portentos, hizo célebre
la Cruz en X, sobre la cual en forma despiadada habían atado sus miembros
separados...
Indubitablemente
y sin exageración alguna, podemos y debemos afirmar solemnemente, que esta X
simbólica, que es ciertamente una K Griega, fue, es y será siempre, uno de los
símbolos más valiosos del esoterismo Crístico... Muchas Hermandades místicas
adoptaron el mágico signo de Andrés, X (Krestos) el Pez, etc. Ostensiblemente
Andrés fue específicamente aceptado por las esotéricas fraternidades de
Escocia. No está de más afirmar en forma enfática que tales instituciones
tienen el cardo como planta simbólica y eso está demostrado.
Alquimistas pertenecientes a dicha orden fueron: Thomas de Kempis; Geber; Raimundo Lulio; Nicolás Flamel; Sendivogius; Alberto el Grande; Santo Tomás de Aquino; Wingelius; Roger Bacón; Mathia Kornax; Paracelso; Arnoldo de Vilanova y muchos otros fueron también miembros activos de fraternidades similares.
Quienes
reciben el Espíritu Inefable del Fohat Sagrado, que lo llevan en sí y que son
debidamente marcados por su signo glorioso, ciertamente y en nombre de la verdad
diremos que nada tienen que temer al fuego elemental.
Estos
son los auténticos Hijos del Sol, los verdaderos discípulos de Helías, que
tienen por guía al astro de sus antepasados...
Cuando
el alquimista ha completado su trabajo en el magisterio del fuego, recibe la
Iniciación Venusta.
El desposorio del Alma con el Cordero es la fiesta más grande del Alma. Aquel Gran Señor de Luz entra en ella. El se humaniza, ella se Diviniza. De esta mezcla Divina y Humana deviene eso que con tanto acierto llama el Adorable: El Hijo del Hombre.
[1]
Lo cual no significa abandonar el cuerpo físico.
[2]
Los autores del siglo XVI se acostumbraron a representar esta operación
mediante el simbolismo de un leproso con las manos atadas al dorso, a punto
de ser decapitado por un verdugo, también leproso.
[3]
Libro del Tao y del Te diremos que el Tao es la vía o el camino de lo
Eterno, El principio, La Divinidad, La Realidad Suprema, El Espíritu, La
razón o verdad Divina, lo Absoluto, Dios como Ser y Supra Ser del que brota
la Creación; y que Te, es la Virtud, la Rectitud, la Fuerza o Energía a
través de la cual actúa esa Realidad Absoluta, la Acción o Eficacia del
Principio, el Arte Divino. Por lo que hace al término King o Ching, es el
calificativo que en la antigua China se aplicaba a los libros clásicos y
textos Sagrados que tienen por autor a un sabio o un Dios
[4]
Los Caballeros del Santo Grial, quienes se conoce que compartían no solo
una misión sagrada sino también un conocimiento hermético.
[5]
Así coinciden distintos
Maestros de la Logia Blanca y en particular El
Maestro Samael Aun Weor nos lo confirma.